Tus pendejadas hicieron llorar sangre a la imagen de Hidalgo en un billete de mil pesos

Hace 200 años, nuestros héroes patrios nos dejaron el regalo de una nación independiente. Pero si vieran en lo que se ha convertido este país, seguro se arrepentirían de habernos liberado… Los pobresillos no dieron sus vidas para esto, y ahora han de estar retorciéndose en sus respectivas tumbas.

No estoy hablando de los gobernantes, funcionarios o partidos políticos corruptos, ni de los millonarios o empresas lucrativas que controlan la mayor parte del capital del país. Al contrario, me refiero a la sarta de chairos e hipócritas huevones que se hacen llamar ciudadanos. Son ellos mismos el cáncer que está mandando a la verga (más) lo que alguna vez fue un país decente.

Y antes de que comiencen a tirar su mierda chaira en los comentarios, permítanme decirles que me vale verga que se hayan ofendido. Yo mismo soy un ciudadano de este país, y muy ciertamente también soy un maldito huevón, la mayor parte del tiempo, al menos; pero soy un maldito huevón ciudadano que se encarga de sus propios pinches asuntos (siendo uno de estos pinches asuntos, el tirarle caca a otros huevones).

Cada pinche año es la misma: se acerca una festividad patria, y abundan los “ciber héroes” que quieren salvar al país evitando que celebremos los acontecimientos más grandes de su historia, y recordando tragedias. Que si Ayotzinapa, que si Tlatelolco, que si Tuputamadretlan; sí, yo sé, todos fueron sucesos horribles, yo sé que nos faltan 43, que en realidad faltan muchos más, pero por alguna razón nada más esos 43 son importantes, pero, estar echando en cara esos sucesos no los va a resolver. Poner una bandera negra o ensangrentada como tu foto de perfil no va a cambiar nada. Compartir cada publicación que te encuentras que tira mierda al gobierno no los va a corregir. No vas a revivir a los asesinados ni a encontrar a los desaparecidos así. Seguir leyendo “Tus pendejadas hicieron llorar sangre a la imagen de Hidalgo en un billete de mil pesos”

La Máquina del Tiempo oculta en Pokémon GO

Sabían que este momento llegaría, lo sabían muy bien. Han sido un par de meses demasiado atareados: estuve con muchísimo trabajo, tuve que trabajar algunas semanas completas, sin descanso, de la mañana a la madrugada, luego la mudanza (ya hablaré de eso después), instalarme y todo eso. Pero al fin hallé un poco de tiempo libre y es momento de escribir. Saben bien que como el pokémaniaco que soy, no podía quedarme sin hablar de la sensación del momento, Pokémon GO. Y como el mamón que soy, saben que no podía hablar de eso de la manera que todos lo hacen. Pues bien, agárrense de donde puedan porque hoy hay mierda para todo y todos. Sí, mierda.

Comenzó hace un año, aproximadamente. Mientras uno felizmente holgazaneaba por la red, de repente un tweet llamó mi atención y la de muchos más gamers en el mundo. Se había filtrado un tráiler japonés de lo que pareciera un juego de realidad aumentada de Pokémon para móviles. El hype se desató entre la comunidad. Minutos después se reveló el tráiler oficial en inglés. Este detalle del tráiler será un factor importante. Desde ese momento toda la comunidad anticipaba ansiosa la salida de la aplicación, en una desconocida fecha futura. Pasaron los meses, y de cuando en cuando, se filtraba una que otra noticia al respecto, y a veces, sólo a veces, alguna imagen borrosa o video de gameplay. Todos los que crecimos con Pokémon y aún seguimos jugándolo en todas sus versiones, no podíamos contener la emoción; por fin un juego en el que podríamos salir a la calle a atrapar Pokémon en lo más cercano posible a la vida real, tal y como lo habríamos soñado desde que teníamos (en mi caso) 10 años.

Entra el 2016, y casi terminando el primer cuarto de éste, Niantic (la compañía detrás de la aplicación, así como su predecesora, Ingress) comienza a buscar BETA testers. Alguno que otro afortunado de contadas regiones del mundo logró inscribirse, y a mitad del año, comenzaron las pruebas. Pero no sólo eso, sino que al mismo tiempo, algún caritativo afortunado entre los testers, decidió realizar la hazaña más heroica del momento: Distribuir, de manera dudosamente legal, el paquete instalador de la aplicación. Por incontables foros y redes comenzaron a circular enlaces para descargar el afamado archivo apk a nuestros teléfonos, y ahí fue cuando todo comenzó. Comenzó el sueño que muchos habíamos tenido por tanto tiempo, y al mismo tiempo, se desató el infierno. Seguir leyendo “La Máquina del Tiempo oculta en Pokémon GO”

Pokémon que me gustaría ver en Pokken Tournament

Recientemente he estado jugando algo de Pokken Tournament, aunque no mucho, no tengo mucho tiempo de jugar realmente, ni me lo he acabado, pero ahí la llevo xD El caso es que jugando me he dado cuenta de algo, y es que realmente no hay mucha variedad de personajes. Claro, yo sé que 16 Pokémon a escoger parecieran muchos, y hay mucha diversidad en sus formas de ataque, algunos que no nos hubiéramos esperado, como ChandelureSuicune. Pero a comparación de otros juegos de peleas, son pocos personajes a comparación de sus rosters de más de 20 o 30, especialmente en Super Smash Bros. donde ya rebasan creo que hasta los 50. Y más aún cuando contamos con DLC’s para agregar personajes que a los desarrolladores les dio hueva agregar o se les ocurrieron después de que salió el juego.

Así que con todo esto, se me ocurrió una lista de algunos Pokémon que me gustaría que agregaran en algún momento a Pokken ya sea por DLC o alguna actualización. Les recuerdo que es mi opinión y mis bizarros deseos, así que si opinan diferente, pues es su pedo, así que no la hagan de pedo.

Revisando el roster actual me di cuenta que hay tres tipos de Pokémon que no hay entre los elegibles actuales: Bug, RockSteel. Yo sé que los tipos realmente no afectan en nada (de ser así, pobre Weavile no duraría xD y de hecho creo que Gardevoir sería lo más OP), pero sería interesante ver más variedad con los tipos. Así que se me ocurrieron algunos de estos tipos que podrían ser buenas opciones: Para Bug, estaría primero Scizor, que incluso cubriría también Steel. Scizor podría ser un tipo Standard o tal vez Power, con movimientos como Bullet PunchX-Scissor. Su Synergy Burst obviamente sería Mega-Scizor, ganando un aumento considerable de defensas.

250px-212Scizor Seguir leyendo “Pokémon que me gustaría ver en Pokken Tournament”

Cómo casi muero (y arrastro a otros conmigo)

Soy de esas personas a las que les vale verga la vida, tentando al peligro a cada momento. Ya saben, cruzo el periférico a la mala, me le atravieso a los camiones, trago tacos en la calle, consumo sustancias nocivas en cantidades que quizá una persona de tamaño y peso común no toleraría. ¿Pero saben algo? Si una vez en mi vida he visto la muerte realmente cerca, no fue por ninguna de esas cosas, sino fue la vez que por alguna razón fui al puto Puente de Ojuela.

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Para los que no saben de qué chingados hablo, el Puente de Ojuela es, pues un puente. Es un punto turístico en las cercanías de Mapimí, Durango, y pues sí, es un puente antiguo que conecta los cerros del lugar donde se realizaban labores de minería. Hoy en día se ha vuelto en una atracción turística de la zona, por lo que es común que jóvenes aventureros decidan visitarlo con frecuencia.

Ocurrió en aquella época en que yo estudiaba la universidad; cierto día mis compañeros y yo planeamos, por alguna estúpida razón seguramente, huir de clases temprano e ir a visitar el dichoso puente. Así que al día siguiente, nos reunimos en la escuela, y entre clases nos escabullimos fuera del edificio y agarramos camino a nuestro turístico destino. Dado que éramos varios, nos distribuimos en dos vehículos: una camioneta y un carro promedio. Como disfruto ir con el aire y el terregal en la jeta, decidí irme en la caja de la camioneta, aparte de para no ir todo apretado en la parte de adelante, lo que sería demasiado incómodo con mi colosal estatura. Dicha camioneta era de un compañero que era con quien dos compañeras y yo hacíamos carpool cada mañana, y esto es un factor importante, ya que, así lo hicimos ese día también, y como cada día, cargábamos 50 pesos de gasolina para el trayecto a la escuela y de regreso. Eso fue lo que comenzó a joder las cosas, ya que, de alguna forma, el cabrón tal vez pensaba que con esos mismos 50 pesos sería suficiente para ir a la escuela, al puente, y de regreso. Pobre chavo pendejo, y pobres pendejos que íbamos con él. Total, no nos dimos cuenta de dicha pendejada, sino hasta que ya íbamos de camino, y de pronto comenzó a fallar la camioneta. Nos detuvimos a mitad de la carretera para averiguar cuál sería el problema. Por desgracia ninguno de nosotros tenía conocimientos de mecánica y esos pedos, así que luego de valer verga un rato, llegamos a la fabulosa conclusión de que quizá sería el hecho de que teníamos sólo 50 pesos de gasolina para llevar una camioneta cargada de cabrones desde Lerdo a Mapimí. Por suerte estábamos cerca del poblado próximo y una gasolinera, así que alcanzamos a llegar y cargar otros 100 pesotes de la verde. Gasolina, me refiero. Seguir leyendo “Cómo casi muero (y arrastro a otros conmigo)”

Sköm VS Los Prejuicios Chilangos

Como muchos laguneros, o gente de cualquier otro lado del país o el mundo, decidí venir al DF en busca de mejores oportunidades laborales y calidad de vida. Y sí, he encontrado ambas, pero encontré algo más: un montón de chilangos haciendo las mismas pinches preguntas y comentarios todo el maldito tiempo.

Sí, yo entiendo la curiosidad de ver a alguien de otro lado y preguntarle por su lugar de procedencia y querer confirmar si todos los rumores que escuchan sobre ese lugar son ciertos. Pero ya, no mamen, después de un tiempo empiezan a hartar, y se vuelve cansado contar las mismas historias una y otra vez. Y sin olvidar los estereotipos y comentarios sobre nuestro acento.

No tengo nada contra los chilangos, sé que la gente de cualquier parte del mundo haría las mismas preguntas y comentarios a la gente de otras regiones, pero para ser algo dentro del mismo país, a veces te tratan como si vinieras de otro planeta.

Primero, el acento. La gente se da cuenta inmediatamente de que eres “de provincia” en el momento en que decides abrir la boca, e inmediatamente intentan adivinar de qué parte del norte eres. Sus primeras suposiciones son que eres o de Monterrey, o de Chihuahua. Y después de agotar las opciones que recuerden de sus clases de geografía en primaria, terminas diciéndoles que eres de Torreón (porque decirles que eres de Gómez o Lerdo, o alguna otra parte de la Laguna, resultaría en otra innecesaria pregunta de ¿dónde es eso?), comienza la verdadera sarta de preguntas y comentarios que uno ya tanto trata de evitar. Seguir leyendo “Sköm VS Los Prejuicios Chilangos”

¿Dónde está mi Dios ahora?

Hablar de religión para mí es un tema delicado. Siendo algo que ha estado presente de una u otra forma en toda mi vida, no es sencillo hoy simplemente venir y “atacarla”, como muchos pensarían que estoy haciendo, o criticarla. Aclaro antes que nada que no estoy haciéndolo por rebeldía o ateísmo contemporáneo; respeto todas las religiones, claro, siempre y cuando me respeten a mí. Como dice una frase que me ha gustado mucho: “No tengo nada en contra de Dios, pero detesto su club de fans“. La devoción es una cosa, y otra completamente diferente es el fanatismo. O como dice otra frase aún mejor: “Trata a tu religión como a tu pene; está bien tener una, cuidarla y respetarla, pero no vayas por el mundo queriéndosela meter a todos“.

Todo mundo habla y se queja sobre las tan crueles y constantes violaciones físicas, pero, ¿alguien alguna vez se ha puesto a pensar en las violaciones espirituales? No, no me refiero a cuando una persona viola a otra durante una experiencia extra-corporal, sino a cuando, siguiendo el ejemplo de la segunda frase que mencioné, alguien intenta (o consigue) meterle su religión a alguien a la fuerza. Por impresionante que suene, es algo que ocurre más seguido de lo que nos gustaría admitir. ¿Cuántas veces no han tocado a nuestra puerta los mormones o testigos de Jehová? ¿Cuántas veces no nos hemos topado en la calle a esa gente dando trípticos sobre cómo todos vivimos en pecado y debemos arrepentirnos, o a ese loco a mitad de la calle, con letreros sobre la misma idea? Todo el tiempo, directa o indirectamente, nuestras creencias y valores se ven ultrajadas por fanáticos dementes forzándonos a unirnos a sus cultos, o tratando de implantar en nuestras mentes la semilla de la idea de que todo lo que hemos hecho en nuestra vida está mal y enfada al Ser Supremo, y para redimirnos debemos dar todas nuestras posesiones –principalmente monetarias– al pastor que nos guiará a la salvación.  Seguir leyendo “¿Dónde está mi Dios ahora?”